lunes, 13 de octubre de 2025

¿Cuáles fueron los puntos más importantes en la reciente cumbre OCS?

 


    La reciente cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), celebrada en Tianjin. China, fue un evento de gran trascendencia geopolítica. 

    El presidente Xi Jinping presentó una visión audaz para un nuevo orden mundial, con un discurso que marcó un claro desafío al liderazgo global de Estados Unidos. Aquí tienes un resumen detallado de los puntos más importantes:

    El objetivo fue afirmar que el mundo debe avanzar hacia una “multipolaridad equitativa y ordenada”, rompiendo con el modelo unipolar dominado por EE. UU.

    Propuso que la “mentalidad de Guerra Fría” y el “comportamiento intimidatorio” de ciertas potencias en clara alusión a las políticas de Washington, deben desaparecer en esta nueva etapa del mundo actual, aludiendo que ya es cosa del pasado que gobiernos quieran apoderarse del mundo como si fuera parte de su territorio.

    En su propuesta, planteó que los países del Sur Global, que representan la mayoría de la población mundial, deben tener un papel central en la creación de normas internacionales.

    Recalcó que la OCS debe ejercer un rol central en los países, para establecer un nuevo régimen mundial, junto al G7 y otros bloques occidentales.

    Entre los lineamientos planteados por Xi Jinping en la integración mundial de los países:

    1. La integración de los países a nivel mundial. Existen potencias que actúan como si el mundo fuese su dominio privado. La hegemonía estadounidense y sus aliados debe terminar para dar paso a un mundo multipolar. EE. UU. debe dejar de imponer sanciones unilaterales y de manipular instituciones internacionales.

    2. La multipolaridad global y la equidad. Para ello, propuso un sistema internacional basado en la equidad, la justicia y el respeto mutuo. Rechazó el “modelo occidental de democracia” como único camino válido.

    3. La unificación de la moneda. Llamó a los países en desarrollo a unirse para reformar el sistema financiero internacional. Promovió el uso de monedas locales en el comercio bilateral, reduciendo la dependencia del dólar, para fortalecer la economía financiera del Sur Global.

    4. Independencia en los medios de transmisión tecnológica y comunicación. Se debe impulsar el uso del sistema de navegación BeiDou como alternativa al GPS. Propuso crear estándares tecnológicos propios entre los países aliados.

   5. La integración económica regional. Anunció nuevos fondos de inversión para infraestructura, energía y educación en Asia Central. Promovió la Iniciativa de la Franja y la Ruta como eje de conectividad global.

    6. La seguridad compartida. Rechazó las “alianzas militares exclusivas” como la OTAN. Propuso un sistema de seguridad regional basado en la no intervención y el respeto a la soberanía.

   7. Reforma de instituciones globales. Pidió una reestructuración de la ONU, el FMI y el Banco Mundial para reflejar los intereses del Sur Global. Propuso crear nuevas plataformas multilaterales lideradas por Asia.

Eco. Maritza Moya Noriega.

¿Quién gobernará al mundo?



Actualmente, EE. UU. no tiene una economía estable. Rusia pide paz a Ucrania, pero Ucrania sigue firme con su decisión de no dejar que Rusia los domine. Rusia tampoco tiene una economía estable. Ahora la otra potencia que ellos quieren quebrar es Medio Oriente, pero por la guerra esta región no es estable. La única fuente que nos queda es China. Esa sí se la juega en el control mundial. Y con esta última cumbre que ha dado, dejó clarísimas sus intenciones mundiales.

China se posiciona como árbitro global, oponiéndose a los gobiernos que quieren tomar arbitrariamente, por la fuerza, el poder de los gobiernos soberanos de América y del Medio Oriente, declarando obsoletas esas políticas en la actualidad, donde se ha avanzado en este aspecto de la geopolítica. Mientras Estados Unidos, Rusia y Medio Oriente buscan cómo estabilizar su economía por la fuerza.

En el año 2025, el mundo vive una geopolítica profunda. Mientras Estados Unidos enfrenta tensiones económicas internas y divisiones políticas, en su angustia de estabilizar su economía despliega fuerzas militares en América Latina, acusándolos de narcotráfico, defendiendo a los países afectados, pero sin lograr todavía un estallido que provoque poner sus manos sobre estos países. Entre tanto, Petro, el presidente de Colombia, en una alocución reciente, comparó la inestabilidad de EE. UU. con la estabilidad de su país y los logros obtenidos en cuanto a la atenuación del narcotráfico, acusando a EE. UU. de ser el mayor consumidor mundial de estupefacientes, quien ha generado la mayor cantidad de muertes del mundo estadísticamente por este hecho.

Mientras tanto, por otro lado, EE. UU. busca entrar a posesionarse de Gaza, con tratados de paz hacia Medio Oriente, lo que en los actuales momentos ha generado que Corea del Norte apoye a Irán para ir en contra de Israel.

Estados Unidos mantiene su poder militar, pero su economía muestra signos de desgaste. Las tensiones comerciales y los despliegues navales generan más incertidumbre que liderazgo.

Por otro lado, Rusia, debilitada por la guerra, depende de sus exportaciones energéticas y busca apoyo en Asia. Medio Oriente continúa fragmentado, sin una potencia capaz de imponer estabilidad duradera. Rusia busca una salida negociada a la guerra en Ucrania, mientras el presidente de Ucrania ha declarado mantenerse firme en su decisión de no dejarse dominar por Rusia. Después de tanta muerte y tanto dinero invertido en esta guerra, no se va a rendir; seguirá adelante, hasta las últimas consecuencias. Pide la ayuda de los países para generar su salida a esta guerra con Rusia. Ucrania, un país que ha quedado pequeño, pero grande en recursos, puede emerger ante la crisis e inestabilidad actual de EE. UU. y Rusia, para salvar la economía de Europa y posiblemente la estabilidad del Medio Oriente.

En este contexto, China emerge como la única potencia que no está en guerra, no depende del petróleo externo y tiene una estrategia global específica, con estrategias de integración económica bien detalladas, como lo ha dado a comprender en la última cumbre. En septiembre, el presidente Xi Jinping recibió a más de veinte líderes en la Cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái. Allí propuso un nuevo orden mundial basado en el multilateralismo, la infraestructura y la diplomacia económica. Pero en la actual cumbre ya habla de un hecho que no tardará en suceder: el Orden Mundial.

Xi Jinping declaró: “Debemos oponernos a la mentalidad de Guerra Fría y promover un mundo multipolar justo y ordenado”.

Con proyectos como la Franja y la Ruta, China conecta más de sesenta países sin imponer condiciones militares. Su objetivo es claro: controlar el mundo no por la fuerza, sino por la interdependencia. Donde también África juega un papel importante en la mano de obra para la construcción del mundo, por lo cual ofrece financiamiento a ese continente para obtener mano de obra.

Entre todas estas conclusiones, los científicos, por otro lado, calculan que al mundo le quedan unos máximos diez años de subsistencia, por la situación climatológica del calentamiento global, que está provocando cada día que se quemen los países, mientras otros se sumergen en agua. Se detectan cada día temblores en diversas partes del mundo y nuevos volcanes aparecen. En todo esto, estamos a la expectativa mundial de quién será el que gobernará al mundo.

¿QUIÉN GOBERNARÁ AL MUNDO?

 


¿QUIÉN GOBERNARÁ AL MUNDO? 

Por Maritza Moya Noriega

Panorama de las potencias en 2025

Actualmente, EE. UU. no tiene una economía estable. Rusia pide paz a Ucrania, pero Ucrania sigue firme con su decisión de no dejar que Rusia los domine. Rusia tampoco tiene una economía estable. Ahora la otra potencia que ellos quieren quebrar es Medio Oriente, pero por la guerra esta región no es estable. La única fuente que nos queda es China. Esa sí se la juega en el control mundial. Y con esta última cumbre que ha dado, dejó clarísimas sus intenciones mundiales.

China como árbitro global

China se posiciona como árbitro global, oponiéndose a los gobiernos que quieren tomar arbitrariamente, por la fuerza, el poder de los gobiernos soberanos de América y del Medio Oriente, declarando obsoletas esas políticas en la actualidad, donde se ha avanzado en este aspecto de la geopolítica. Mientras Estados Unidos, Rusia y Medio Oriente buscan cómo estabilizar su economía por la fuerza.

Estados Unidos y América Latina

En el año 2025, el mundo vive una geopolítica profunda. Mientras Estados Unidos enfrenta tensiones económicas internas y divisiones políticas, en su angustia de estabilizar su economía despliega fuerzas militares en América Latina, acusándolos de narcotráfico, defendiendo a los países afectados, pero sin lograr todavía un estallido que provoque poner sus manos sobre estos países.

Entre tanto, Petro, el presidente de Colombia, en una alocución reciente, comparó la inestabilidad de EE. UU. con la estabilidad de su país y los logros obtenidos en cuanto a la atenuación del narcotráfico, acusando a EE. UU. de ser el mayor consumidor mundial de estupefacientes, quien ha generado la mayor cantidad de muertes del mundo estadísticamente por este hecho.

Conflictos en Medio Oriente

Mientras tanto, por otro lado, EE. UU. busca entrar a posesionarse de Gaza, con tratados de paz hacia Medio Oriente, lo que en los actuales momentos ha generado que Corea del Norte apoye a Irán para ir en contra de Israel.

Estados Unidos mantiene su poder militar, pero su economía muestra signos de desgaste. Las tensiones comerciales y los despliegues navales generan más incertidumbre que liderazgo.

Rusia y Ucrania

Por otro lado, Rusia, debilitada por la guerra, depende de sus exportaciones energéticas y busca apoyo en Asia. Medio Oriente continúa fragmentado, sin una potencia capaz de imponer estabilidad duradera. Rusia busca una salida negociada a la guerra en Ucrania, mientras el presidente de Ucrania ha declarado mantenerse firme en su decisión de no dejarse dominar por Rusia. Después de tanta muerte y tanto dinero invertido en esta guerra, no se va a rendir; seguirá adelante, hasta las últimas consecuencias. Pide la ayuda de los países para generar su salida a esta guerra con Rusia.

Ucrania, un país que ha quedado pequeño, pero grande en recursos, puede emerger ante la crisis e inestabilidad actual de EE. UU. y Rusia, para salvar la economía de Europa y posiblemente la estabilidad del Medio Oriente.

China y el nuevo orden mundial

En este contexto, China emerge como la única potencia que no está en guerra, no depende del petróleo externo y tiene una estrategia global específica, con estrategias de integración económica bien detalladas, como lo ha dado a comprender en la última cumbre.

En septiembre, el presidente Xi Jinping recibió a más de veinte líderes en la Cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái. Allí propuso un nuevo orden mundial basado en el multilateralismo, la infraestructura y la diplomacia económica. En la cumbre más reciente, ya no habla de una propuesta, sino de un hecho inminente: el Orden Mundial.

“Debemos oponernos a la mentalidad de Guerra Fría y promover un mundo multipolar justo y ordenado.” — Xi Jinping

Con proyectos como la Franja y la Ruta, China conecta más de sesenta países sin imponer condiciones militares. Su objetivo es claro: controlar el mundo no por la fuerza, sino por la interdependencia. África también juega un papel clave como fuente de mano de obra para la construcción del nuevo mundo, y China ofrece financiamiento a estos países para integrarlos en su modelo.

El desafío climático y la expectativa global

Entre todas estas conclusiones, los científicos, por otro lado, calculan que al mundo le quedan como máximo diez años de subsistencia, debido al calentamiento global. Cada día se queman regiones, otras se sumergen bajo el agua, se detectan temblores en diversas partes del mundo y nuevos volcanes emergen.

En medio de todo esto, la humanidad permanece expectante: ¿quién será el que gobernará al mundo?